Recientemente se ha celebrado en Jaén la fiesta de San Antón y para analizar el compromiso de los jóvenes con esta tradición he escogido algunos artículos y comentarios sobre esta celebración.
"Habíamos sido parte activa de una de las
carreras más bonitas en las que un aficionado al atletismo puede participar, no
sólo por el entorno por el que discurre la prueba, sino por la multitud de
jienenses que durante todo el recorrido no dejan de darte ánimos, de alumbrarte
con sus antorchas, de cerrarte el camino igual que a los ciclistas cuando van a
coronar un puerto importante, de ofrecer los más jóvenes la palma de su mano
para que los saludes; de darte las gracias por hacer de la nocturna de San Antón
una de las carreras más singulares a las que uno puede acudir y con ello
conseguir que sea declarada Fiesta de Interés Turístico Andaluz".
"Las alumnas de la escuela de danza de la
asociación provincial “Lola Torres”, ofrecieron una muestra de melenchones en el patio de la sede de la
asociación de vecinos de Santa Isabel, ante un numerosísimo público que se
concentró en este recinto. Dicha actividad se enmarca dentro de las iniciativas
entorno a las lumbres de San Antón. Al finalizar esta
muestra, los alumnos interpretaron bailes típicos del folklore jiennense".
"Desde un prisma u otro, la tradición pervive inmutable a pesar de que aquellos
extensos solares donde se arremolinaban y convivían los vecinos en torno a un
mastodóntico cúmulo de restos de poda de olivar hayan menguado por el avance
urbanístico."
"Aquellas lumbres eran pocas,
pero tan enormes que promovían la competición entre la
chavalería de los barrios por acumular la mayor fogata del año en la que no faltaba el
«muñeco» de trapos viejos portando un cartel donde rezaba alguna frase
socarrona que minutos más tarde flamearía como sacrificio purificador de los
males que cada año acechaban al campo y a modo de sortilegio quemando todo los
viejo para renacer con la llegada de la próxima primavera".

No hay comentarios:
Publicar un comentario